Saber gastar en educación

En la abundancia y en la escasez, los recursos públicos hay que saber gastarlos para que rindan lo más posible en el futuro. No hace falta estar en crisis para darse cuenta de esto, aunque algunos caen en esta regla de Perogrullo solo cuando hay escasez y aquello que se ha invertido no trae los frutos que se cabían esperar. Me voy a permitir copiar –por su claridad y contundente verdad- una de las muchas conclusiones que se desprenden del Informe Ábaco sobre la calidad de la educación en Andalucía realizado por profesores de todas las universidades andaluzas coordinados por la cátedra de análisis educativo de la UNED que acaba de presentarse. Los autores son escrupulosos en sus conclusiones, fruto de casi 5.000 encuestas, sin hacer valoraciones fuera de los resultados de ese trabajo, seguramente el más importante realizado en la comunidad.

Dice así. La política educativa andaluza ha centrado sus esfuerzos en remover carencias seculares, como el analfabetismo, la baja escolarización o la escasez e inadecuación de las infraestructuras. Superados tales retos, la política educativa se ha puesto al servicio de la sociedad ofreciendo programas como el Plan de Apoyo a las familias, el Plan de Apertura, el Programa de Acompañamiento y Apoyo Escolar, la Gratuidad de los libros de texto y del transporte escolar…destinados a facilitar la escolarización y ayudar a las familias a compaginar su trabajo con la educación de los hijos.

En la actualidad, la preocupación es la calidad de la educación, que está siendo abordada mediante medidas bien valoradas en general, pero consideradas por muchos como efectistas y destinadas a la rentabilidad política; tal es el caso de actuaciones como los centros bilingües y, sobre todo, la Escuela TIC 2.0, con la entrega indiferenciada de portátiles, carente de criterios como los de equidad u oportunidad. La comunidad educativa reconoce y valora el esfuerzo que se está realizando, pero critica que esas fuertes inversiones se realicen sin el debido orden, alterando lo que consideran prioridades adecuadas. Entre esas prioridades están la mejora de aspectos pedagógicos –como la personalización, reducción de absentismo y elevación del rendimiento académico-, la formación de educadores y la estabilidad y aumento del profesorado. Más claro, agua.

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3 Comentarios

  1. María
    Enviado el 15 mayo 2011 a las 21:23 pm | Permalink

    Sería buenísimo también que la Junta se decidiera de una vez a dejar de acosar a los pocos centros de educación diferenciada por sexo que quedan en Andalucía. Ayer ABC nos daba la buena noticia de que de nuevo el Supremo condena a la Junta a mantener el concierto a los últimos doce centros concertados de la región que mantenían este modelo. Y la condena (nos condena a todos los paganos) a pagar las costas judiciales causadas.
    Estamos de enhorabuena.

  2. Enviado el 15 mayo 2011 a las 23:31 pm | Permalink

    Más claro el agua Fernando.

    Un abrazo.

  3. Capeca
    Enviado el 16 mayo 2011 a las 22:51 pm | Permalink

    Tu crees que los responsables educativos pensaban en una enseñanza de calidad con lo de los portátiles? …vamos a hacer pensar a los alumnos y no a idiotizarlos!

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