La música de la reforma laboral

Habrán  leído ya mucho sobre la reforma laboral aprobada por el Gobierno en el Consejo de Ministros del pasado viernes. Y casi
seguro que habrá un poco de todo. Es tan basta la reforma acometida y pueden ser tan amplias las consecuencias de la misma que, personalmente, se me escapa la posibilidad de hacer un análisis más o menos certero. Solo les puedo decir
que esta música me suena bien. Todavía es pronto para saber si este sonido o aquel son un desliz del músico, del
instrumento o es que realmente suena así.

En primer lugar, este gobierno está cumpliendo su palabra y está acometiendo en tiempo record las reformas anunciadas y necesarias para salir de la crisis. Un plan de estabilidad presupuestaria; una reforma del sistema financiero; una reforma del
mercado laboral. Quizá se pueda equivocar en algunas cosas –a ver quien tira la primera piedra- pero esta gente trabaja. No se puede ser simplista y argumentar que esto ha terminado y que con la reforma laboral se creará empleo. Esta es la
estructura base. Van a seguir las reformas y también las medidas de reactivación de la actividad económica si seguimos el programa y cumplen con el. Que es lo más probable.

Esta reforma del mercado de trabajo suena bien porque flexibiliza la contratación laboral. No se puede quedar uno con la música de que es más barato despedir. Lo será por causas económicas graves. Pero al facilitar la contratación se espera que haya más movilidad laboral. Se incentiva la contratación de jóvenes y su formación. Se incentiva a los emprendedores empresariales. Se posibilita el descuelgue de
empresas particulares de sus respectivos convenios por causas económicas graves. En definitiva, se quitan algunas rigideces que impedían hacer viables a las empresas –y por más tiempo-.  De toda esta melodía no he oído nada que haga referencia a los autónomos. Lo cual o es un fallo o se pretende legislar sobre el particular más adelante. Y me ha desentonado considerar que una empresa puede considerarse en crisis si durante tres trimestres consecutivos reduce sus ventas. En este sentido, todo el país está en crisis, lo cual no es ninguna novedad. Pero solo por este concepto que viene recogido como novedad en la reforma no se justificaría el poder hacer acometer despidos. Como bien sabe quien lleva una empresa a cuestas o las cuentas familiares del hogar. En todo caso recuerdo un argumento básico: empresarios y sindicatos deberían de haber alcanzado acuerdos hace años, pero no han sido capaces.

 

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Un comentario

  1. Enviado el 12 febrero 2012 a las 17:19 pm | Permalink

    Coincido en que se debería haber tomado alguna medida para incitar el trabajo de las personas autónomas. Es uno de los argumentos que esgrimió el gobierno, antes de acceder al poder, y que probablemente actúe de manera muy positiva en la economía. Seguiremos esperando.

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