Balanzas fiscales y otros cuentos

Desde que el Gobierno decidió publicar las balanzas fiscales entre el Estado y cada una de las comunidades autónomas, Andalucía siempre se ha quejado. Posiblemente la decisión de publicarlas estaba motivada por el uso torticero –siempre discriminatorio e injusto- que cada cual hacía de las cuentas públicas, siempre a su favor, claro.  Pero a los ciudadanos también nos interesa saber si la comunidad en la que vivimos y pagamos impuestos recibe la ayuda solidaria de otros o, por el contrario, aportamos a otros. Estas dichosas balanzas fiscales lo que muestran es el saldo de cada territorio con el Estado, calculado mediante la diferencia entre lo que los habitantes de una comunidad reciben de la Administración Central y los impuestos que soportan para financiarla. A mayor renta per cápita, mayor es el déficit puesto que aportan más. Y a menor renta per cápita –caso de Andalucía-, menor es el déficit puesto que ingresa más del Estado.

Y esto quiere decir, sin envoltorios de papel brillante, que en Andalucía somos más pobres, porque no somos capaces de generar más riqueza y, por tanto, recibimos la solidaridad de las comunidades ricas, que lo son porque generan más riqueza. Es el caso de Madrid, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana. En concreto, en 2012, Andalucía tuvo un superávit de 8.531 millones. Y no podemos más que estar agradecidos. Lo curioso de esta cuestión es que Madrid, por ejemplo, tiene unos impuestos más bajos –la que más seguramente- y Andalucía tiene unos impuestos más altos –por encima de la media-.  O lo que es lo mismo, además de pobres, apaleados. Así es que cada cual saque sus propias conclusiones.

La actitud de ejecutivo andaluz es, sin embargo, de queja y de proclamación de una injusticia histórica porque dice que el Estado le debe dinero. No se puede entender por más que se intente. Quizá es una manera de ocultar las propias deficiencias por generar en la comunidad más riqueza por la vía de la industrialización o el mejor aprovechamiento de nuestros recursos, sobre todo los procedentes del turismo, los servicios y la agroindustria. Por lo que a éste articulistas respecta, solo quería agradecer a madrileños, catalanes, mallorquines, ibicencos, menorquines, valencianos, alicantinos y castellonenses la solidaridad que muestran con el resto de españoles para alcanzar –alguna vez- un desarrollo más ecuánime entre los distintos territorios.

Esta entrada ha sido creada en General y etiquetada como , , , , , , . Marca el permalink. Los Trackbacks están cerrados, pero puedes enviar un comentario.

Envía tu comentario

Su correo nunca será publicado o compartido. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*