Autónomos y pymes, salvados

Rectificar es de sabios. El Ministerio de Hacienda ha corregido un error muy importante y grave. Un Real decreto aprobado en diciembre impedía a autónomos y pequeñas empresas aplazar cantidades derivadas de los impuestos de IVA, sociedades e IRPF. La mayor cuantía se genera habitualmente por IVA, pues toda operación comercial lleva aparejado este impuesto, que se liquida trimestralmente. Igualmente, sucede con normalidad que un autónomo tenga que hacer un pago puntual importante por IRPF, sobre todo cuando la declaración de la renta te da a devolver una cantidad. Pagar tres mil euros de una sola vez, por ejemplo, sin posibilidad de aplazarlos, es un golpe muy duro.  El ministro Montoro dejó claro esta semana que se va a trabajar en una instrucción para corregir el error y que a finales de mes esté solucionado el problema.

Así es que más de tres millones de españoles autónomos –medio millón en Andalucía- se libran de una quema que hubiera sido segura en miles de casos. La misma suerte hubieran tenido miles de pequeñas empresas. No es fácil de entender cómo es posible que se cuele una medida que hubiera destruido miles de empleos. Salvados por la campana. Mira tú por dónde que, en ocasiones como esta, se puede comprobar que la actividad de los partidos políticos y de las asociaciones empresariales da sus frutos. Hay que mantener la esperanza de que estos instrumentos al servicio de la sociedad puedan seguir trabajando por mejorar las situaciones injustas que, con demasiada periodicidad se producen en el ámbito normativo. Y no solo aquellas que afectan a los números y, por tanto son más fáciles de comprobar, sino también aquellas otras que afectan a cuestiones cualitativas como la educación, la cultura, las buenas costumbres. Que, en definitiva, también afectan a las personas.

La nueva instrucción del Ministerio de Hacienda permitirá el aplazamiento de deudas inferiores a 30.000 euros en IVA, impuesto de sociedades e IRPF. Mucho más razonable para autónomos y pequeñas empresas. No podemos olvidar que los emprendedores son autónomos o pequeñas startups que están llamadas a diseñar el futuro mapa económico y empresarial español. Y solo les faltaba que su propio país les pusiera una rueda de molino al débil cuello que mantiene su ingenio e iniciativa.

No van a correr esta misma suerte las medianas y grandes empresas. Hacienda ha decidido que ahora les toca a ellas contribuir a reducir el déficit que seguimos teniendo pendiente de reducir. Sí que es buena noticia –dentro de lo malo- el anuncio de Montoro de que penalizará fiscalmente a las grandes empresas morosas, con la finalidad de que paguen a sus proveedores en tiempo y forma, como tiene que ser. Pues todavía hay muchas grandes empresas que son como ministerios o consejerías: tardan hasta un año y más en pagar. Y, para dar ejemplo, las administraciones que sean morosas también deberían de ser penalizadas. Hace más un ejemplo que mil palabras.

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