Clichés sobre Andalucía

Solo ofende quien puede y solo se siente ofendido quien se identifica con la ofensa. Que Jorge Vestrynge –ese señor político que va de derecha a izquierda y tiro porque me toca sin inmutarse- diga que a los andaluces solo les interesa el rebujito, las gambas y la cerveza es simplemente un exabrupto propio de un frívolo y un ignorante. Que la exministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, diga que los estudiantes castellanos aventajan en dos años a los andaluces, es una torpeza lingüística inoportuna, porque lo que quería decir es que el modelo educativo andaluz obtiene peores resultados que el castellano-leonés, lo cual es muy cierto. De tal forma que entre los sujetos pacientes de esos modelos, es decir, los jóvenes estudiantes, existe una brecha diferencial a favor de los castellanos. Pero la culpa es de los políticos, no de los chavales. Y es que García Tejerina podrá ser muy lista, pero es un poco torpe.

Pues lo dicho, si ante semejantes declaraciones alguien se siente aludido, tiene un problema de estima grave. Si, además, es un político que intenta justificar su ineficiencia poniendo por delante a todos los andaluces, es un cobarde que no es capaz de reconocer sus propios fallos y se escuda en otros para simular su torpeza. Y desde luego, con esta actitud, no ayuda nada a limpiar todos los clichés que sobre Andalucía y los andaluces existen, sobre todo, en el resto de España. Y me refiero a los clichés falsos, no a los folclóricos, porque de esos, todas las regiones tienen los suyos sobre otros, y viceversa.

En todo caso, da la casualidad de que quien marca la personalidad de un pueblo y de sus gentes, son generalmente sus gobernantes. Así, por ejemplo, el Rey de España es posiblemente la persona más representativa de lo español en el mundo y en el propio país. O personajes como Rafa Nadal. Y por ahí, podemos estar más que satisfechos. En Andalucía, posiblemente, quien más dibuja la personalidad de un andaluz es la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. En otro orden de cosas, se puede decir que el PSOE, gobernando casi 40 años, es también responsable de lo que Andalucía y los andaluces somos respecto al resto de España. Para lo bueno y para lo malo.

Si los medios de comunicación dieran más cobertura a personajes líderes en su ámbito de la sociedad andaluza, y diera menos cobertura a los políticos, la percepción de Andalucía y de los andaluces sería más variada, enriquecedora y positiva a nivel nacional e internacional. Pero la realidad es que la sociedad está absolutamente politizada, en el sentido de que siempre hay un político por medio, y todos los logros de la sociedad se deben al buen hacer de sus políticos. Y, oigan, eso no es verdad. A pesar de los políticos, la sociedad avanza. Si nos acompañaran en lugar de decirnos lo que tenemos que hacer, las cosas irían mucho mejor.

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2 Comentarios

  1. Eduardo Rodríguez
    Enviado el 28 octubre 2018 a las 13:32 pm | Permalink

    Habrá que recordarle a Vestrynge que un hijo suyo está casado con una andaluza.

  2. Enviado el 5 noviembre 2018 a las 21:20 pm | Permalink

    Excelente artículo.

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